Archive for 21/10/06
Soy un cuatrojo
A Henry Kissinger se le cayeron las gafas en uno de los retretes de la central nuclear de la inexistente, y por tanto imaginaria, ciudad de Springfield, USA. Homer Simpson se las encontró y creyó convertirse en un empollón, que es justo la imagen que le daban esas lentes rodeadas de una exagerada pasta negra. Ayer, casi de casualidad, entendí, tal vez gracias a Homer, que no me gustan las gafas de pasta.
Tengo -1,25 en un ojo y -1,75 en el otro. No sé muy bien de qué, pero creo que es miopía; y también tengo un poco de astigmatismo. Dice el óptico, que es colega, que está dentro de lo normal, pero que tengo que llevar gafas para ver la tele y la pizarra sin tener que forzar la mirada. Se acabó, pues, una costumbre, un vicio con el que he convivido durante muchos años. Llegó un día -sin avisar- y empecé a no poder ver con claridad las matrículas de los coches. Siempre me había sentido orgulloso de ese absurdo don, y estoy pensando que ahora podré recuperarlo, pero de forma artificial. De ser un Son Gokuh de la agudeza visual (¿Cuántas veces me preguntaron mis padres qué pone en ese cartel que está tan lejos, hijo?) pasaré a un simple Vegeta que consigue ir más allá gracias a un instrumento que todavía me resulta en parte mágico.
Reconozco que, hasta ayer, tenía cierto respecto hacia todo lo relacionado con la óptica y las lentes de aumento: entre tanto cuatrojo que hay por el mundo me sentía poco menos que un privilegiado por tener los ojos libres de ayudas externas. Sin embargo, mi autoengaño ha llegado a su fin: no veía -y no veo- bien de lejos. En el Mc Donald’s, por ejemplo, tengo que acercarme muy mucho al mostrador para saber cuánto vale un Mac Pollo. Fray Guillermo de Baskerville -quien probablemente utilizó una de las primeras gafas de la historia, si es que existió alguna vez- lo dejó muy claro: si la ciencia ayuda a que el hombre viva mejor… ¡Sea bienvenida la ciencia! (Y las gafas que dentro de poco tendré)
Add comment 21 Octubre, 2006